Ocurrió — así como se esto fuera un
espanto — que un equipo de fútbol de cierta tradición se hay cambiado desde la
noche para el día en una marca de energético. Ahora, los aficionados del equipo
brasileña Clube Atlético Bragantino estarán apoyando a el equipo Red Bull
Bragantino. Se vayan a ter muy regalo en gritar el nombre de una bebida
carbonatada, exigiéndole un gol.
Esto maquinismo, esta deturpación en la cual
las cosas — todas las cosas — son lo mismo que un producto, que puedes obtener para
convertirse en plata es una cosa de muy grandiosa extrañeza. No basta el auspicio
de clubes, es necesario comprarlo, e con esto se esta a comprar la pasión del
fan.
Si esto se convertirá en muchas
victorias, e se esto es algo que puede superar la vergüenza de los fanáticos,
no lo sé. Pero estoy cierto de que algo muy importante se pierde cuando las
cosas suceden de esta manera.

